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martes, 11 de noviembre de 2014

PERMISO PARA GASTAR SIN CONTROL

MACRI AUMENTO EL TOPE PARA CONTRATACIONES 

DIRECTAS EN LA CIUDAD


http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-258970-2014-11-03.html

El gobierno de Mauricio Macri aumentó el tope para hacer contrataciones directas –sin un proceso licitatorio– a dos millones de pesos y el de licitaciones privadas, a tres millones. El tope está muy por encima del de otras provincias: el límite más alto lo tenía, hasta ahora, la provincia de Buenos Aires con 875 mil pesos. Incluso, el gobierno nacional tiene un tope diez veces menor que el porteño, con 200 mil pesos, según una comparación que elaboró la comunera Julieta Costa Díaz. Esto le permitió al gobierno porteño hacer contrataciones sin licitación pública por montos que incluso superaron los tres millones.
Mediante el decreto 166/2014, Macri aumentó el tope para contrataciones directas para obras menores y lo llevó a dos millones de pesos, y el de las licitaciones privadas, a tres millones. El argumento que señala el todavía procesado jefe de Gobierno en el decreto es que “atento a la evolución registrada en los precios de la construcción para la realización de obras, los montos establecidos no se corresponden con la realidad económica actual, habiendo quedado desactualizados”. No dio más datos, ni citó fuentes económicas para apoyar el aumento.
También indicó en el mismo decreto que los plazos de las licitaciones pueden ser “reducidos por urgencia”, con lo que les dio una mayor discrecionalidad a los funcionarios porteños de director general para arriba. Hace algunos años, con los decretos 556/10 y 752/10, Macri ya les había dado vía libre a los ministros y subsecretarios para “realizar gastos de imprescindible necesidad tendientes a asegurar la prestación de servicios esenciales que, por la celeridad con la que deben llevarse a cabo, no puedan ser gestionados desde sus inicios a través de los procedimientos vigentes en materia de compras y contrataciones”.
El aumento del tope de contrataciones directas y las licitaciones privadas que hizo el jefe de Gobierno es un récord a nivel país, según constató la comunera del Socialismo para la Victoria Julieta Costa Díaz, que hizo una comparación con la legislación vigente en otras provincias y con el Estado nacional. Los topes son siempre menos de la mitad que el que fijó Macri para sus contrataciones sin licitación:
- Ciudad de Buenos Aires: 2 millones de pesos.
Provincia de Buenos Aires: 875.394 pesos.
Santa Fe: 400 mil pesos.
Nación: 200 mil pesos.
Córdoba: 180 mil pesos.
Entre Ríos: 60 mil pesos.
El mismo escenario se repite para las licitaciones privadas:
Ciudad de Buenos Aires: 3 millones de pesos.
Provincia de Buenos Aires: 1.751.867 pesos.
Santa Fe: 500 mil pesos.
Nación: 800 mil pesos.
Córdoba: 1.200.000 pesos.
Entre Ríos: 400 mil pesos.
Según señala Costa Díaz, el tope de la Ciudad de Buenos Aires es el más grande de los ejemplos relevados, que incluyen a las principales administraciones nacionales en volumen presupuestario. “Sin ningún cálculo que lo justifique, Macri aumentó un 300 por ciento el tope de las contrataciones directas. Las razones en el decreto no están justificadas técnicamente”, advierte Costa Díaz.
El procedimiento de contratación directa implica el llamado a tres empresas a elección del funcionario, que selecciona al que presentó el presupuesto más bajo. La licitación privada amplía ese número a cinco empresas. “La publicidad es nula. El proceso no es publicado en el Boletín Oficial. En cambio, en una licitación pública, se pueden presentar empresas que no fueron convocadas por el funcionario. El control que se puede ejercer es mucho mayor”, detalló la comunera, quien advirtió que “de esta forma, con el único requisito del monto de la obra, las contrataciones quedaron ciento por ciento a disposición de la subjetividad del funcionario de turno”.
En 2008, apenas asumió en la ciudad, Macri aumentó el tope para contrataciones directas a medio millón de pesos. Luego, en 2011, lo subió a un millón y, en mayo este año, a dos millones.
El equipo de La Fábrica porteña relevó una serie de ejemplos que muestran cómo se utilizaron las contrataciones directas y las licitaciones privadas en los últimos tiempos:
- Por licitación privada, el Ministerio de Espacio Público, que conduce Edgardo Cenzón, adjudicó el mes pasado una obra para la construcción de los pasajes de Obelisco Norte y Obelisco Sur por 3.411.800 pesos, un monto que supera incluso los tres millones que había fijado Macri de tope. Esto fue posible porque fijaron un presupuesto oficial apenas por debajo del tope y luego se lo adjudicaron a la empresa que más se acercó a ese presupuesto, aunque lo superaba casi en un 18 por ciento.
- El subsecretario de Desarrollo Inclusivo, Raúl Gallo, adjudicó una licitación privada que tenía un presupuesto oficial de 1,8 millón de pesos para construir una cancha en la Villa 15. Se presentaron tres empresas, ganó Emprendimientos Edilicios del Sur, que presentó una oferta por 1,9 millón de pesos. En otras provincias tendría que haber sido una licitación pública.
- Para la red cloacal de cuatro manzanas de la Villa 20, la Unidad de Gestión de Intervención Social (UGIS) recurrió a una contratación directa por 554 mil pesos. Un monto que supera el tope, por ejemplo, del Estado nacional para ese tipo de contrataciones.
- Otra obra, “reparaciones varias en el polideportivo Colegiales”, fue convocada por contratación directa con un monto de 894.710 pesos por el Ministerio de Desarrollo Económico, que conduce Francisco Cabrera. Lo mismo ocurrió para “reparaciones varias en el polideportivo Patricios”, para lo que se destinaron 329 mil pesos.
En todos los casos, los topes permitieron utilizar mecanismos que tienen una mayor discrecionalidad que los que existen en otros distritos. Costa Díaz advirtió que la Ciudad “sigue sin contar con una ley de obras públicas, pero Macri sigue aumentando los topes para las contrataciones”.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

DESIGUALDAD ECONÓMICA. Parte 2

Los 85 más ricos del mundo tienen tanto dinero como los 3.500 millones más pobres, según un informe de Oxfam 

http://www.oxfamintermon.org/es/documentos/17/01/14/gobernar-para-elites-secuestro-democratico-desigualdad-economica




Las 85 personas más ricas del mundo tienen tanto dinero como 3.500 millones de los más pobres del planeta, la mitad de la población de la tierra. Esto es según el último informe de Oxfam sobre los riesgos de la creciente brecha entre los muy ricos y los pobres. El informe, titulado “Trabajando para los pocos”, fue publicado el lunes, y fue compilado por Oxfam, una organización internacional que busca soluciones contra la pobreza y la injusticia. El documento se concentra en la dimensión de la desigualdad económica global causada por la creciente riqueza de los más ricos que plantea la amenaza al “progreso humano”.

Un total de 210 personas llegaron a poseer cada uno más de 1.000 millones de dólares el año pasado, sumándose a los existentes 1.426 que ya los poseen con un patrimonio neto conjunto de 5.400 billones (millones de millones) de dólares. “En lugar de progresar juntos, la gente es separada cada vez más por el poder económico y político, aumentando inevitablemente las tensiones sociales y aumentando el riesgo de crisis social”, señala el informe.


Asimismo, según los datos de Oxfam, el 1% más rico de personas en todo el globo tiene 110 billones de dólares, o sea 65 veces la riqueza total de la mitad inferior de la población del planeta – lo que efectivamente “presenta una amenaza significativa para sistemas políticos y económicos inclusivos”. “Es sorprendente que, en el siglo XXI, la mitad de la población del mundo –es decir tres mil quinientos millones de personas– no posea más que una ínfima elite que podría caber confortablemente en un autobús de dos pisos”, dijo la directora ejecutiva de Oxfam Winnie Byanyima en una conferencia de prensa.



Y la cantidad de ricos sigue aumentando continuamente: por ejemplo, en India la cantidad de dueños de más de mil millones de dólares aumentó de seis a 61 en los últimos 10 años, y su patrimonio neto combinado es actualmente de 250.000 millones de dólares.



El informe apareció antes del Foro Económico Mundial en Davos  e insta a los dirigentes del mundo a discutir cómo encarar este urgente problema. Entre las soluciones presentadas por Oxfam hay medidas para evitar la evasión de impuestos y el uso de la riqueza económica para presionar gobiernos, buscando beneficios políticos. También, la organización llama a que “se publiquen todas las inversiones en compañías y consorcios de los cuales son los últimos propietarios beneficiarios”, así como “desafiando a los gobiernos a que utilicen los dineros públicos para proveer atención sanitaria universal, educación y protección social para los ciudadanos”.



Oxfam también dijo que hay muchas leyes que favorecen a los ricos, que fueron cabildeadas en una “toma del poder” por los más ricos del mundo. Desde fines de los años setenta, las tasas de impuestos para los más ricos han bajado en 29 de 30 países para los que existen datos, según Oxfam. “Un estudio en seis países (EE.UU., el Reino Unido, España, Brasil, India y Sudáfrica) mostró que la mayoría de la gente cree que las leyes están sesgadas a favor de los ricos”, dice el informe.



Por ejemplo, casi 80% de los españoles y los indios, así como más de un 60% de los residentes de EE.UU. y el Reino Unido, están de acuerdo o totalmente de acuerdo en que “los ricos tienen demasiada influencia en la orientación de este país”.


2013 fue un año fastuoso para el 1% más rico


Martine Orange, 
http://www.vientosur.info/spip.php?article8632

La desigualdad entre ricos y pobres se ha acentuado todavía más en el año que acaba de transcurrir. En EE UU, los más afortunados acaparan más de la mitad de la renta nacional, alcanzando un grado de concentración nunca visto desde 1917.

Según los expertos, el año 2013 ha sido mucho mejor de lo previsto. Muchos se felicitan de que se hayan superado los problemas causados por la crisis económica. Para justificar este retorno a una situación más normal, los comentaristas subrayan los rendimientos “históricos” de los mercados bursátiles mundiales. De Nueva York a Tokio, pasando por Fráncfort o Londres, han volado de récord en récord, borrando todos los rastros de la crisis de 2008.

Otro dato igual de reconfortante para los expertos es que los mercados inmobiliarios, que han estado hundidos durante más de seis años consecutivos, vuelven a evolucionar al alza. Los pisos y las casas recuperan los precios estratosféricos que tanto satisfacen a los comentaristas. El mercado londinense está en la cota más alta de los últimos seis años, y el de Nueva York asciende a buen ritmo. En suma, todo está volviendo a ser como antes. Por fin, para algunos; aunque solo para un puñado.

Lo que distingue a 2013 es la profundización de la brecha que separa a los más ricos de los más pobres, el aumento cada vez más escandaloso de la desigualdad. La recuperación solo ha valido, y solo vale, para el 1 % más rico, en detrimento del 99 % restante.

Según la clasificación de la agencia Bloomberg, elaborada el pasado 2 de enero, los 300 multimillonarios más ricos del mundo han visto crecer su fortuna, el año pasado, en 524.000 millones de dólares estadounidenses (USD). Juntos acumulan una riqueza de 3,7 billones de USD, lo que equivale al PIB conjunto de Francia y España. El fundador de Microsoft, Bill Gates, vuelve a ser el hombre más rico del mundo, con un patrimonio de 78.500 millones de USD. Simplemente gracias a la especulación bursátil (las acciones de Microsoft han aumentado un 40 % en 2013) se ha embolsado 15.800 millones de USD.

Paralelamente, las clases medias y los sectores más pobres dicen que no notan ninguna mejora en su vida. En EE UU, cuya economía es la que se considera que más ha avanzado, las condiciones de vida siguen degradándose. La renta media por habitante asciende a 28.281 USD, por lo que es inferior en valor constante a la renta media de 1998. Oficialmente, la tasa de paro es tan solo del 7 %, pero millones de personas han quedado fuera de las estadísticas oficiales de búsqueda de empleo. Más de 46 millones de estadounidenses viven por debajo del umbral de pobreza. Mientras que la pobreza había descendido continuamente desde mediados de la década de 1960, no deja de crecer desde mediados de la década de 2000 y todavía más desde que estalló la crisis. El 20 % de los jóvenes de 18 a 24 años de edad viven actualmente en la indigencia.

Las cifras son todavía más abrumadoras en el caso de Europa, donde a la crisis se ha sumado la austeridad. Mientras que la economía anda a trompicones, el desempleo alcanza niveles récord en toda Europa del sur: más de la mitad de los jóvenes españoles y griegos están en paro. La pobreza ha reaparecido en todo el continente. Más de ocho millones de franceses viven por debajo del umbral de pobreza, fijado en 977 euros al mes. El 15 % de la población alemana también se encuentra bajo mínimos. En su último informe, la agencia de estadísticas de Italiaseñala que el 12 % de las familias de este país viven en la miseria. En Gran Bretaña, la Cruz Roja ha tenido que reabrir centros de acogida para ayudar a los más pobres. Las organizaciones caritativas multiplican el reparto de alimentos a familias pobres. Una situación nunca vista desde la época de la guerra, dicen.

Mientras se dispone a dejar la presidencia de la Reserva Federal (Fed), el banco central de EE UU, Ben Bernanke ha presentado un balance prudente de su actuación. Sin la acción decidida de la Fed, la situación económica sería ahora bastante peor, ha explicado para defender sus decisiones. Sin embargo, ha reconocido que “a pesar de los avances, la recuperación sigue siendo a todas luces incompleta”, y ha prometido a título gratuito que se mantendría la política de bajos tipos de interés y de medidas no convencionales (quantitative easing).

Estos miles de millones de dólares, yenes y euros no han ido a parar en ningún caso a la economía real, sino que han provocado una deformación económica nunca vista hasta ahora. Lo esencial se lo ha llevado el sector financiero, que lo ha utilizado como es su costumbre: especulando masivamente con todos los activos que le parecían rentables, desde el petróleo hasta el sector inmobiliario, parando por las acciones y obligaciones.

El pasado mes de noviembre, mientras la Fed anunciaba que iba a seguir inyectando en los mercados unos 85.000 millones de USD cada mes, un gerente (multimillonario) de fondos de cobertura, Stanley Druckenmiller, aplaudía esta decisión: “Es una noticia formidable para los ricos. Es la mayor redistribución de riqueza de las clases medias y de los pobres a favor de los más ricos. ¿Quién posee los activos? Los ricos, los multimillonarios. ¿Piensan ustedes que Warren Buffet despotrica contra esta decisión? […] Por mi parte, hoy ha sido una jornada excelente. Es posible que esta política monetaria, que da dinero a los multimillonarios, dinero que vamos a gastar, funcione. Sin embargo, desde hace cinco años no está funcionando.”

La gran distorsión

Es difícil resumir mejor la política aplicada por las economías occidentales desde el comienzo de la crisis. Desde hace cinco años se lleva a cabo una transferencia masiva de los pobres y las clases medias a los más ricos. En un estudio sobre el periodo 2009-2012,el economista Emmanuel Saez (autor de numerosos trabajos con Thomas Piketty) concluye que “el 95 % de las ganancias de la recuperación han sido acaparadas por el 1 % más rico”. El 10 % más rico (con rentas anuales superiores a 114.000 USD) experimentaron un descenso brutal de sus ingresos (–36,3 %) al comienzo de la crisis debido a la caída de los mercados bursátiles e inmobiliarios. No obstante, a diferencia de las recesiones anteriores, el 99 % también vio menguar sus ingresos en un 11,6 % durante este periodo.

A partir de 2010, los hogares más acomodados lograron paliar los efectos de sus pérdidas. “Las rentas del 1 % más rico aumentaron después un 31,4 %, mientras que las del 99 % más pobre solo crecieron un 0,4 %. Estas cifras indican que la gran recesión afectó temporalmente a las rentas más altas, pero no pondrá coto al aumento espectacular de las rentas de los más ricos a la que asistimos desde la década de 1970”, señala el economista.

El largo periodo de reducción de las desigualdades que se inició después de la crisis de 1929, y sobre todo tras la segunda guerra mundial, ha pasado definitivamente a la historia. Los estadounidenses más afortunados pagaron en 2012 menos de la mitad de los impuestos que los demás ciudadanos del país, debido a la fiscalidad privilegiada sobre el patrimonio. Según el estudio, el 10 % más acomodado de la población –equivalente al primer decil– percibía el 50,4 % del total de las rentas estadounidenses en 2012. Esta proporción ha tenido que aumentar todavía más en 2013. Semejante nivel de acumulación de riqueza en tan pocas manos no se ha visto nunca desde 1917, año en que comenzaron las estadísticas en EE UU, señala el estudio. Ni siquiera en vísperas de la crisis de 1929 se alcanzó un porcentaje tan elevado.

Puede que las cifras no sean tan escandalosas en el caso de Europa, pero la tendencia es la misma, como demuestran los estudios del instituto de estadística francés con respecto a Francia y de Eurostat con respecto a Europa. En todas partes se profundizan las fracturas entre ricos y pobres.

En EE UU, la depauperación de la población y el hundimiento de las clases medias se han convertido en un tema de debate político, aunque meramente incipiente. A comienzos de diciembre, Barack Obama se inquietaba ante el fin del “sueño americano”, cuando una mayoría de la población está convencida de que sus hijos no podrán tomar el ascensor social. El presidente de EE UU dice que quiere luchar contra las desigualdades y devolver la esperanza a las clases medias, que constituyen la base de la democracia estadounidense. En una tribuna publicada el 6 de enero en el Financial Times, Lawrence Summer, exconsejero económico de Bill Clinton y candidato frustrado a la sucesión de Ben Bernanke en la presidencia de la Reserva Federal, incluso va más lejos. Después de destacar los riesgos de que la economía de EE UU caiga en un estancamiento secular, reclama un cambio de política, una política de inversión en todos los ámbitos, insistiendo en el hecho de que “el problema está más en la falta de demanda que en la falta de oferta”.

Europa ni siquiera ha empezado a reflexionar sobre ello. De Gran Bretaña a España, pasando por Francia, todo sigue bajo el signo de la austeridad, de la reducción del gasto público, de la reducción de los impuestos, del recorte de los salarios y de la redistribución social. Las grandes fortunas europeas no tienen por qué preocuparse: 2014 promete ser también un año excelente para ellas.

martes, 4 de noviembre de 2014

El 1% más rico posee el 46% de la riqueza global

Fuente: Credit Suisse, Global Wealth Report 2012

Desde mediados del 2012 la cantidad de millonarios en el mundo ha crecido en casi dos millones y la mayoría provienen de Estados Unidos, según un informe elaborado por el banco Credit Suisse, Global Wealth Report 2012.

Nunca la humanidad ha tenido tanta riqueza ni ésta ha estado repartida de una forma tan desigual. La riqueza global ha subido un 68% en los últimos 10 años para llegar a un nuevo máximo histórico de 241 billones de dólares y Estados Unidos representa casi tres cuartos de ese incremento, según un informe elaborado por el banco Credit Suisse. Mientras que la riqueza global promedio por adulto sería así de 51.600 dólares, en la actualidad el 10% más acaudalado posee el 86% del total de los activos en el mundo. Y, es más, el 1% más adinerado posee el 46% de toda la riqueza.

Desde mediados del 2012, la cantidad de millonarios a nivel mundial ha crecido en casi dos millones y la mayoría de ellos proviene de Estados Unidos, según el informe. En contraste, Japón perdió 1,2 millones de millonarios en el mismo periodo. En este momento, hay 98.700 individuos con una riqueza neta que excedía los 50 millones de dólares, más de la mitad de ellos en Estados Unidos. Europa estaba en segundo lugar y albergaba a casi 25.000 de las personas más adineradas.

Dos tercios de los adultos en el mundo tienen activos por menos de 10.000 dólares y en conjunto representan apenas del 3% de la riqueza global. Por contra, hay 98.700 individuos con una riqueza neta que excedía los 50 millones de dólares, más de la mitad de ellos en Estados Unidos. Europa estaba en segundo lugar y albergaba a casi 25.000 de las personas más adineradas.

Las naciones más adineradas, con más de 100.000 dólares por adulto, están concentradas en América del Norte, Europa Occidental y entre los países ricos del Asia-Pacífico y Oriente Próximo. El grupo está liderado por Suiza, donde los activos promedio por adulto ascienden a 513.000 dólares, seguido por Australia (403.000 dólares), Noruega (380.000 dólares) y Luxemburgo (315.000 dólares).

Pese a su fuerte crecimiento económico en las últimas décadas, China posee apenas un 9% de la riqueza global pese a representar más de un quinto de la población adulta en el mundo. Mientras, para África e India, la proporción de población excede al de la distribución de riqueza en un índice de 10, mostró el reporte.

Los grandes mercados emergentes, los llamados países BRIC – Brasil, Rusia, India y China – tendrían cerca de 5.830 habitantes ultra acaudalados cada uno. El número de multimillonarios en el bloque BRIC ha subido desde el 5% del total mundial el 2000 a un 19% en el 2010. Entre el 2000 y el 2010, el número de ultra acaudalados sólo en China subió de 1 a 64, indicó el estudio. En contraste, el número de multimillonarios en países desarrollados como Francia y Japón cayó en ese periodo.